Para los que no conozcáis a este Personaje del más oscuro romanticismo os dejo algunas imágenes que os encontrareis en la Obra que vamos a presentar:
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La pregunta que se repite hasta la saciedad desde hace muchísimo tiempo es ¿Existen los O.V.N.I.S?, y la respuesta al día de hoy y sin duda alguna es un ROTUNDO SI. Y no, no estoy flipado no, no he visto personalmente ninguno, ni he tenido ninguna experiencia relacionada con el fenómeno, tampoco soy especialmente creyente, más bien escéptico en muchas de las explicaciones que se dan, sino que sólo constato una cosa evidente que cualquiera que medite puede deducir. Partamos de su definición (según la RAE, ya que soy hispanohablante).
Desde la prehistoria tenemos numerosas representaciones rupestres en las que podemos ver objetos “luminosos”, soles dobles y otras representaciones que no se corresponden con lo habitualmente dibujado y parecen expresar algo extraordinario que se vivió en aquellos tiempos, siendo recurrente en el arte la aparición de objetos voladores (flotantes), luminosos o no, que no se corresponden con la iconografía “normal” o habitual dentro del contexto pictórico que estudiemos.
Desde la tradición Hopi de Norte América, las creencias en Sudamérica de Dioses y naves que bajaban de los cielos, anotaciones de hechos inexplicables en los cielos por parte de historiadores y filósofos clásicos en Europa, pasando por lo Dogones (a los cuales se les atribuyen conocimientos astronómicos más allá de su supuesta capacidad) en África, la Luz (llamas) que dirigió el Éxodo judío posicionada sobre Arca de la Alianza o La Visión de Ezequiel sacado de los textos sagrados, las “Maquinas Voladoras” de la tradición Hindú (único ejemplo donde se habla específicamente de máquinas) y otras creencias similares asiáticas, como la tradición China en la que objetos voladores y místicos dragones se mezclan, las cruces voladoras o luces que dirigieron en la batallas al rey cristiano de turno o batallón en una determinada batalla y la victoria final, nos encontramos por todo el Mundo alusiones desde los tiempos más remotos a estos fenómenos. Más centrados en el tema UFO, algunos ven en el Antiguo Testamento, por ejemplo, la narración de cómo unos seres de otro mundo crearon al hombre, desde el génesis, Los “Elohim” desterrarían al hombre del Paraíso tras que hubiera “comido” del árbol del “Conocimiento”, temerosos de que hiciese lo mismo del de la “Inmortalidad”.. .. sus enviados (ángeles) se aparearían con sus hijas”.. ..dictaminarían la erradicación de ciudades (Sodoma y Gomorra) mandando de nuevo a mensajeros para advertir a quienes querían se salvasen.. y así muchas más, visiones, sueños, “ascensiones a los cielos”, máquinas destructoras (el Arca de la Alianza, que podría ser de carácter radioactivo, así la vestimenta particular de los sacerdotes que la custodiaban y la muerte de todo aquel que aparecía ante ella sin la consabida vestimenta o traje protector muy parecida a los muertos por radiación actuales), luces y fuegos que conducen o transmiten órdenes, vamos toda la fenomenología propia del contacto extraterrestre y la abducciones. El 24 de junio de 1947, el avistamiento del piloto civil norteamericano Kenneth Arnold desembocaría en un repunte mediático que dura hasta hoy en día, aunque enfocándolo hacia la visión “Ufológica”.
Pero aunque este sea la vertiente más conocida a nivel popular, el fenómeno OVNI abarca mucho más, personalmente creo que debería llamarse genéricamente ONI (objetos No Identificados), ya que igualmente podemos diversificar las siguientes variedades, OSNI: Objeto Submarino No Identificado, OTNI: Objeto Terrestre No Identificado, y añadir al contexto lo que yo llamaría LVNI: Luz Volante No Identificada; todas estas variaciones normalmente podemos interrelacionarlas entre si, luces que vuelan y se sumergen o salen del agua (las muy nombradas bases o naves nodriza submarinas), luces que persiguen a gente por lo campos, como "La luz de Mafasca", célebre en el archipiélago Canario de la que incluso se ha hecho una película, y otras que han hecho enfermar y morir (con sus partes médicos correspondiente) al desgraciado testigo que las vio, llegando incluso a tirar de su montura a alguno. En muchos casos se comportan de manera inteligente, incluso comunicándose de manera rudimentaria con los testigos contestando a sus inquisitorias o pensamientos, en otras totalmente alocadas “danzan” sin orden ni concierto. Así mismo suelen tener asociadas apariciones de seres o entes que sorprenden al testigo, podemos saltar sin problemas al Mundo espirita hablando de espectros, almas en pena, seres interdimensionales, aunque sin lugar a dudas las “Apariciones Marianas” son el ejemplo más claro de fenomenología “ONI” porque abarca todas sus variables. Y si, aunque todas serían “extraterrestres”, sólo una de ellas se debería a seres de “otros planetas”. Pero ¿Realmente no podría ser todo un mismo fenómeno interpretado dependiendo del contexto cultural o religioso del testigo?, ¿que diferencia hay entre un Súcubo, un Abductor extraterrestre o un visitante de alcoba? A grandes rasgos, ninguna.
Es más, tirando un poco de posibles “hipótesis científicas”, me planteo que, teniendo en cuenta que desconocemos casi un 90 % de lo que hay “ahí fuera”, y que la Tierra, junto al resto del Sistema Solar y nuestra Galaxia, no deja de moverse por el espacio, acaso muchos avistamientos OVNI podrían deberse a la interacción partículas de materia desconocida (hoy en día), que estén diseminadas por el espacio y que “explosionen” o reaccionen violentamente, al entrar en nuestra atmósfera creando mucho de esos efectos que nos parecen a priori imposibles según de las leyes vigentes de la física. Otra posibilidad son, efectos meteorológicos que aún no hemos conseguido determinar, como ha pasado con los consabidos Rayos en Bola o muchas formaciones de nubes (las lenticulares por ejemplo), que se deben a consecuencias hoy ya estudiadas y totalmente naturales por raras que parezcan. Así mismo la alucinación, o fallo mental, que recrea estas visiones o situaciones también es posible (aunque seria casi un misterio igual de increíble, descubrir que “fallo” cerebral, recrea la misma fenomenología en gente de tan distintas localizaciones, etnias, tradiciones, creencias y tiempos tan lejanos unos de otros), quizás un trauma “generacional” de nuestros antepasados, que ha quedado marcado en la psique de nuestra especie (como el sueño recurrente a caer heredado de la fase de cuando aún andábamos por los árboles).
Pasemos a la parte práctica. Si te apasiona el tema y te planteas, hacer una “Observación OVNI”, antes de cargarte de cachivaches como binoculares de visión nocturna, cámaras de fotos o video, telescopios, ordenadores para monitorizar, GPSes y demás, quizás es más efectivo tener en consideración un par de simples consejos que evitarán que tengamos falsos avistamientos y errores. Lo primero es buscar una zona lo más despejada de contaminación lumínica posible (playas retiradas, monte o campo apartado de poblaciones..), eso sí tomando las debidas precauciones si vamos de noche que es cuando más factible detectar estos fenómenos y por otro lado, no está de más consultar estas webs para poder desechar errores de observación.